Los inmuebles se consideran nuevos cuando se compran a la inmobiliaria que desarrolló el proyecto. Desde ese momento en adelante, haya sido usada o no por el comprador, se entenderá como propiedad usada.
Las inmobiliarias pueden vender directamente o a través de corredores de propiedades externos bajo las mismas condiciones que éstas establecen.
Se distinguen 3 etapas diferenciadas por el tiempo entre la compra y la entrega:
1.- Venta en blanco
La construcción aún no se ha iniciado, sólo se encuentra en planos (de ahí su nombre, blanco como el papel). Por lo general el proyecto ya cuenta con el permiso de edificación a aprobado por la municipalidad respectiva.
Los interesados pueden reservar la o las unidades que les interesen a un menor valor a cambio de soportar la espera y confiando en que los planos se traducirán en realidad.
En este tipo de compraventa es sumamente importante la inmobiliaria que desarrolla el proyecto. Debe tener trayectoria y buena reputación.
Se acostumbra a firmar una promesa de compraventa para proteger a las partes hasta la firma del contrato definitivo (lo que llamamos la escritura de compraventa).
Los compradores tienen la ventaja de poder elegir las mejores ubicaciones tanto de las unidades como de los complementos, ya sean estacionamientos o bodegas.
Por lo general el 45% del proyecto se vende en esta etapa (varía según la inmobiliaria)
2.- Venta en verde
Ya se ha iniciado la construcción, etapa que puede tomar varios meses hasta encontrarse finalizada.
Por lo general la inmobiliaria instala en la obra una sala de ventas y/o uno o más pilotos. Sin embargo, se ha visto una creciente tendencia a trabajar con corredores de propiedades externos y ampliar, de esta forma, su fuerza de venta y visibilidad en el mercado, ofreciendo las mismas condiciones comerciales y asumiendo los honorarios de estos sin costos adicionales para el cliente.
Los departamentos pilotos decorados para que los interesados puedan ver todo su potencial y aprecien de mejor forma las dimensiones de éstos.
En algunos casos, las inmobiliarias ofrecen la posibilidad de hacer modificaciones en la propiedad antes de la entrega tales como cambiar el revestimiento de pisos, cubiertas de baños y cocina, eliminar tabiques, entre otros.
Se acostumbra a firmar una promesa de compraventa para proteger a las partes hasta la firma del contrato definitivo (lo que llamamos la escritura de compraventa).
Tanto en la venta en blanco como en verde, el valor de la propiedad se congela al momento de firmar la promesa de compraventa. Esto significa que el precio acordado no cambiará.
Es importante revisar antes de firmar o pagar el pie, si existe alguna multa por desistir de la compra (lo que se conoce como cesión de promesa)
3.- Venta con entrega inmediata:
Como lo indica su nombre, son unidades que se pueden entregar inmediatamente finalizado el proceso de compraventa, se encuentran en edificios que ya están funcionando y ocupados por otros propietarios o arrendatarios.
Su valor es mayor que el de las otras dos etapas, sin embargo, en habitual poder acceder a algún descuento, pero a diferencia de las otras dos etapas no necesitan esperar meses o incluso años para poder disponer de ellas.